Otra Vez La Barriga

He sido gorda toda mi vida. Toda. Y durante toda mi vida he estado limitándome y dejando de hacer cosas porque no creo que mi cuerpo pueda o se vea bien haciéndolo. Son las 5:48 de la mañana del sábado  y lo único que alumbra mi cara es la luz de la pantalla de la compu. Escucho los gallos intentando despertar a un sol que les ignora y yo que no necesito de cantos estoy ahí en mi sala sola y despierta.

No pude resistir los pensamientos que me alejaron de los brazos de Morfeo y me llevaron directo a los míos, que estaban justo sobre mi barriga. Fui consiente una vez mas de  mi gordura. Volví a pensar en mi existencia y la de quienes como yo transitan la vida en una funda de carne que llamamos cuerpo con la diferencia de que nuestra funda esta llena con un poco mas de todo. Mas carne, mas grasa, mas cuerpo... 

Antes de levantarme  me observé una vez mas. Acostada con los ojos abiertos que intentaban abrirse paso ante la oscuridad de la madrugada acariciaba mi cuerpo y mis manos se detuvieron en la barriga. 

Sí, paso mucho tiempo sintiéndola por dentro y por fuera. Siento como sube y baja al ritmo de mi respiración, como se aplana y ablanda cuando estoy acostada. Su textura aunque suave también tiene áreas con línea y curvas. Son pocas las veces que me detengo en lo que me hace sentir cuando la toco o cuando la miro al descubierto. Y ahí viene la culpa una vez mas a invadirme porque mis pensamientos van  a lo aprendido durante tantos años: criticarme.  Me pregunto como es posible que aun con todo lo que he desaprendido todavía tenga que batallar con esta mierda.

Mi mente trajo la (s) respuesta (s): pues por pendeja, porque aun hay cosas que no he resuelto, porque es necesario hablarlo o en todo caso porque no eres la única pendeja  a la que le pasa y alguien tiene que apalabrar el sentir para que muchas mas puedan sacarse la mierda que se y les tiran. 

Habiendo dicho esto me gustaría traerles una solución para no sentirse incómodas con sus barrigas (cuerpo) y con eso en mente salí de la cama antes y sigo todavía a las 6:11 de la mañana escribiendo para que hablemos juntas sobre esto. Ya el mundo, sistema y/o sociedad se ha encargado de decirnos los cuerpos que son validos y en los contextos que pueden serlo o no también. Pero y si pudiéramos redefinimos eso. 

¿Sería posible redefinir la sensación que puede generar un cuerpo gordo al hacer lo que hacen los cuerpos en general? 

Pausa incomoda para pensar...

No tienen que contestarla si no se les ocurre algo. Esta pregunta es medio truculenta y tiene una respuesta de acción, no de palabra que les ire dejando en esta entrada del blog.

En los días de mi convalecencia por el covid fui a la playa.. Buscaba la energía del mar, del sol; de la brisa salitrosa para que limpiaran al menos mi espíritu y recobrara fuerzas. Allí en la orilla y al ritmo de la música que salía del bolsillo de mi esposo (pue puse mi celular con un playlist en el) empecé a bailar con lo que para mi eran movimientos sexys. 

La música con afrobeats sonaba. Las olas iban y venían. Mi cuerpo se movía despacio, hacía formas diversas al compas musical. La energía de verdad fluía. Con mis manos acariciaba mi cuerpo resbaloso por el agua, toqué mi cuello, pase mi lengua por los labios, recogí mi pelo. Seguí con mi pecho y luego llegué ahí: a mi barriga. Por un momento me paralicé. ¿Cómo es posible que me viera bien haciendo esos movimientos y con mi barriga de fuera? Durante un segundo pensé la respuesta y un  No rotundo se formó justo ahí, en mi barriga. Eso no estaba bien. Mi esposo me miraba sonriente y al ver que me  detuve  preguntó que si pasaba algo. Le mentí negando con la cabeza pero ya no seguí bailando.

Pensaba. 

¿Por qué rayos mi mente y la de muchas sigue deteniéndose a pensar que un cuerpo solo debe ser aceptado si es delgado? NO importa su agilidad, su poder y lo que pueda sentir. Si un cuerpo no es delgado este pierde su valor. Pausé de esta pregunta pues la respuesta ya la han dicho muchas personas; incluso se sostiene en si misma porque somos nosotros quienes cada vez validamos esto con nuestras acciones. 

La validamos cada vez que nos hacemos a un lado porque no nos vemos como esperan: delgadas, firmes, jóvenes, agiles, sexys y pendejamente dóciles. Y de manera ágil y en modo de supervivencia mi mente tiró una pregunta fuerte:  ¿acaso solo hay una forma de ser y hacer las cosas?

Respuesta larga corta: !No!

Y ahí es donde entendí parte de mi camino: estamos tan acostumbradas a lo que el sistema nos ha enseñado que no hemos intentado nuevas formas. Ni siquiera se nos han pasado por la mente. Estamos distraídas intentando hacernos pequeñas. 

Con esta revelación que me dio la playa y el sol volví a escuchar la música saliendo del bolsillo del pantalón  de mi esposo y empecé a bailar. Me movía y arrastraba por esa orilla de la playa como si se me fuera la vida en ello. El público eran las pocas personas que por allí caminaban, la tarima era la playa y yo estaba ready pa' partirla con mi danza y mi barriga. 

Me moví, sonreí, incluso hasta me tiré varios pasos aprendidos del poledance. Mi barriga estaba de fuera, guindaba, mi bikini no la contenía. Allí abrazada por los waistbeads de colores, mojada, y brillante estaba mi barriga. También estaba yo, éramos una; éramos todas. Me sentí tan bien que prácticamente le ordené a mi esposo que me tirara una foto.


Mostras, no es posible que nuestro cuerpo luzca como el de alguien mas. Y que si tienes barriga, si tienes chichos, no es posible que esté plana y eso estará bien o mal según lo que decidas tu. Por favarrrrrr no seas tan pendeja como para creer la idiotez de siempre. Sí, las barrigas se mueven y si no mostramos que  vienen en variedad de formas y maneras seguiremos queriendo tenerla como la de alguien mas, que usualmente luce bien diferente a nosotras y ¿Qué creen? Sí, esa alguien es delgada. 😒

Tenemos que detenernos en nosotras, pero no en comparación y mucho menos en la crítica. Mostras, yo me detuve en lo que sentía; puñeta y me sentía sexy, me sentía agitada por los movimientos, me sentía poderosa porque allí estaba, imponente con la barriga de fuera y haciendo lo que solo pueden hacer las gordas cuando deciden vivir: Retar el status quo. Y que buena manera de restregarle al sistema que aunque nos quieran eliminar somos como la mala yerba: siempre volvemos.

Acaricié una vez mas mi barriga, es la que tengo y no quiero perder mas el tiempo intentando hacerla pequeña para que alguien random la considere valiosa. En fin que no quiero que nos  vayamos por el mismo lado positivista o del body positive

La jodienda a la que quiero  que lleguen es a que comprendan que las reglas de lo que puede y como debe o tiene un cuerpo gordo que ser las debemos redefinir nosotras mismas y no un sistema que no nos toma en cuenta. 

¿Cómo otras gordas pueden pensar siquiera que sus barrigas pueden verse y sentirse bien si no hay ejemplos en los que se puedan inspirar? 

¿Cómo otras pueden querer intentarlo si no hay fotos que lo muestren? 

Son bien pocas las personas que creen sin ver.  La mayoría somos como Santo Tomas: necesitamos ver para creer. Y como a mi me gusta enseñar con el ejemplo...


Para finalizar les propongo lo siguiente: cuantas estarían dispuestas a un encuentro en el que hablemos de nuestras barrigas y como ha sido nuestra relación con ella. De paso te comparto las maneras en las que yo he ido trabajando la relación con mi barriga. Un encuentro para que veamos, leamos, y hablemos con otras personas sobre lo que es tener barriga en un mundo al que no le gustan las barrigas que no sean planas. 

Déjame un comentario o tírame por Instagram al DM para saber tu sentir.


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